¡Conocí a un hombre maravilloso en un restaurante!
- ¡El mes pasado conocí a un hombre maravilloso en un restaurante!
- ¿Y cómo te fue?
- Bien y mal
- ¿Por qué?
- Porque me acerqué a él, me deslumbró y terminamos pasando la noche juntos en mi casa.
- Y eso ¿qué tiene de malo?
- Que él me contó que era el marido de una amiga mía y entonces me vino una angustia insoportable.
- ¿Y que has hecho?
- Voy a terapia para ver si puedo dejar de angustiarme cada vez que él se queda en mi casa a pasar la noche.




























